Mascotas
Alimentación saludable para perros y gatos: cómo elegir el alimento, cuánto dar y qué evitar
La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales pide una dieta completa y equilibrada para la especie y la etapa de vida. La porción de la etiqueta es solo un punto de partida.
La pregunta por el mejor alimento no tiene una marca como respuesta. Según la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA), lo importante es que la dieta sea completa y equilibrada para la especie y la etapa de vida del animal, y que provenga de una empresa seria. También pesan el tamaño, la castración y el estado de salud, por eso la elección final conviene hacerla con el veterinario.
La etiqueta ayuda, pero no toda. WSAVA advierte que palabras como "premium" u "holístico" no están reguladas y sirven poco para evaluar la nutrición. Lo que hay que buscar es si el producto se declara completo. Los que se presentan como complementarios o para uso intermitente deberían ser, como mucho, el 10% de la dieta, salvo indicación veterinaria.
Esa misma guía propone preguntarle a la marca quién formula la receta, si trabaja con un nutricionista calificado, cómo controla la calidad y si cumple los perfiles de AAFCO o FEDIAF, las referencias de Estados Unidos y Europa. Una empresa que no puede o no quiere responder merece desconfianza.
La cantidad indicada en el envase es una estimación. WSAVA señala que un perro o un gato puede necesitar hasta 50% más o menos que ese valor, por lo que recomienda revisar la porción cada dos semanas al principio. La referencia es la condición corporal: en una escala de 9 puntos, lo ideal es 4 o 5. Las golosinas no deberían superar cerca del 10% de las calorías diarias.
Perros y gatos no comen igual. El gato es carnívoro estricto y no debe recibir una dieta vegetariana. Suele comer poco y muchas veces, de día y de noche, mientras que el perro tiende a terminar todo de una vez. WSAVA agrega que el gato toma poca agua y que el alimento húmedo concentra menos su orina, algo útil ante problemas urinarios.
La comida casera puede funcionar si está bien equilibrada, pero WSAVA aclara que debe formularla un veterinario especializado en nutrición y requiere controles periódicos. Las recetas genéricas de libros o de internet pueden ser incompletas o incluir ingredientes tóxicos. Sobre la dieta cruda, la organización dice que la idea de que es más natural no tiene respaldo científico, y menciona contaminación bacteriana, daños por huesos y carencias. Desaconseja darla en hogares con niños pequeños, adultos mayores o personas inmunodeprimidas.
Con un alimento comercial completo no hace falta sumar vitaminas ni minerales, y hacerlo puede ser riesgoso porque algunos nutrientes son tóxicos en exceso. Cualquier suplemento debe hablarse antes con el veterinario.
Hay comida de la mesa que nunca debe compartirse. La ASPCA menciona chocolate, café y otros productos con cafeína; uvas y pasas, que pueden dañar los riñones; cebolla, ajo y cebollín, que pueden provocar anemia; y xilitol, un endulzante presente en chicles, golosinas y pasta dental que puede causar hipoglucemia y daño en el hígado. Si un animal comió alguno de ellos, hay que llamar al veterinario sin esperar a que aparezcan síntomas.
En los cachorros de razas grandes el peso importa desde el comienzo. VCA Animal Hospitals recomienda mantenerlos delgados durante el crecimiento, sin sobrealimentarlos, y cita un estudio en ovejeros alemanes: los cachorros con sobrepeso tuvieron casi el doble de probabilidades de desarrollar displasia de cadera. La Universidad de Cornell da el mismo consejo: evitar el exceso de comida, sobre todo en cachorros grandes de crecimiento rápido.
Fuentes
- WSAVA: Preguntas frecuentes y mitos sobre nutrición
- WSAVA: Guía para la selección de alimentos para mascotas
- ASPCA: People Foods to Avoid Feeding Your Pets
- VCA Animal Hospitals: Hip Dysplasia in Dogs
- Universidad de Cornell: Canine hip dysplasia (CHD)