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Mascotas

Fisioterapia para perros de razas grandes: cuándo se usa, qué incluye y qué dice la evidencia

La rehabilitación puede sumarse al tratamiento de la artrosis y de la recuperación tras una cirugía. Empieza por cambios simples en casa y siempre debe planificarla un veterinario.

2 de noviembre, 05:40 · Redactada y verificada por IA

Guía informativa. No reemplaza la consulta con un veterinario, que es quien debe evaluar cada caso.

Imagen ilustrativa. Foto: localpups (CC BY 2.0, recortada).

Ovejeros alemanes, labradores, golden retrievers y san bernardos aparecen entre las razas en las que más se ve la displasia de cadera, según VCA Animal Hospitals. Esa alteración de la articulación puede derivar en artrosis y dolor. Las señales a las que hay que prestar atención son debilidad en las patas traseras, paso inestable, renguera, dificultad para levantarse o rechazo a subir escaleras. Ante cualquiera de ellas corresponde una consulta veterinaria, porque el mismo síntoma puede tener causas distintas.

Lo que se conoce como fisioterapia suele llamarse en veterinaria terapia de rehabilitación, señala la guía de dolor 2022 de la Asociación Estadounidense de Hospitales Veterinarios (AAHA). Su guía de 2015, hecha con la asociación de especialistas felinos AAFP, explica que la base es el ejercicio terapéutico, junto con técnicas manuales como el masaje y la movilización articular. La considera un componente importante del tratamiento a largo plazo en enfermedades crónicas y un enfoque esencial tras lesiones y cirugías.

Una revisión publicada en 2022 en la revista Veterinary Sciences ordena el trabajo para la artrosis en una pirámide de cuatro niveles: adaptar el ambiente, armar un plan de ejercicio, sumar ejercicios específicos en casa y, por último, el tratamiento con un fisioterapeuta veterinario. Los autores también remarcan que el dolor debe estar bien controlado y que el dueño tiene que aprender a hacer los ejercicios sin causar molestias ni riesgos.

El primer nivel es el más accesible. La revisión propone cubrir los pisos resbaladizos con alfombras o goma, usar rampas para las escaleras y el auto, elevar los platos de comida y agua, y evitar que el perro deba subir escalones para llegar a su comida, su agua o su cama. Un arnés de sostén puede ayudar a levantar a un animal con movilidad reducida.

El peso es otra pieza central. La revisión lo identifica como un factor de riesgo conocido para la artrosis, y bajarlo mejora los síntomas, sobre todo la renguera. En cuanto al ejercicio, recomienda que sea regular, de bajo impacto y adaptado a cada perro, en superficies blandas y parejas como el pasto. La actividad que empeora la renguera debe evitarse. VCA aconseja ejercicio moderado y evitar saltos, y la Universidad de Cornell menciona los paseos y la natación.

La hidroterapia es una opción conocida, aunque su respaldo tiene límites. La cinta bajo el agua y la natación cambian cómo se mueve el perro y qué músculos trabaja según el nivel del agua, y un estudio halló mayor movilidad en codos con artrosis tras una sesión de natación. Sin embargo, la revisión aclara que no se investigó su eficacia para fortalecer músculos ni sus beneficios a largo plazo.

Con el masaje pasa algo parecido. Los fisioterapeutas lo usan para calmar al perro y por su posible alivio del dolor, pero faltan estudios sobre sus técnicas en perros. La movilización pasiva, en la que otra persona mueve la articulación, tampoco tiene evidencia directa en artrosis y no fortalece el músculo, por lo que se prefieren los ejercicios activos. Ninguna de estas prácticas debe hacerse en casa sin que antes la indique y la enseñe un profesional.

En general, los autores admiten que la información sobre la eficacia clínica de estas medidas es muy limitada y que gran parte de lo que se aplica proviene de manuales y de estudios en personas. Eso no significa que no sirvan, pero sí que conviene desconfiar de quien prometa resultados seguros. Lo razonable es empezar por el veterinario, pedir un plan por escrito, medir cambios concretos, como la renguera o la facilidad para levantarse, y sumar un fisioterapeuta cuando haga falta.

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Fuentes