Empresas
Uruguay: el consultor Gonzalo Varalla advierte que la IA todavía no se ve en los resultados de las empresas
El ingeniero sostiene que el salto de productividad individual no llega a las organizaciones y teme por las pymes y el software uruguayo. Los datos oficiales muestran un país líder en la región, pero con pocas empresas pequeñas adoptando la tecnología.
El ingeniero en computación Gonzalo Varalla, fundador de la consultora uruguaya Principia Informatica, sostuvo que la inteligencia artificial todavía no se traduce en mejores resultados económicos para las empresas, aunque quienes la adoptaron a fondo notan una fuerte suba de su productividad individual. Lo planteó en el cuarto episodio de Este es el Plan, un programa de YouTube sobre economía, industria y tecnología en Uruguay, publicado el 30 de octubre.
Según Varalla, el salto se pierde al pasar de la persona a la organización. Un empleado puede rendir mucho más, pero si un compañero no le manda un correo o un proveedor se atrasa, la mejora no se propaga. A su juicio es un efecto normal: en una gráfica de largo plazo del PBI mundial, dijo, no se distingue cuándo llegaron la computadora personal, Excel o internet. El entrevistador lo relacionó con la paradoja de Solow, según la cual los avances tecnológicos se notan en todos lados menos en las estadísticas.
Varalla también citó al Nobel de Economía Daron Acemoglu y habló de un impacto menor a 1% en diez años. El trabajo de Acemoglu publicado por el NBER en 2024 precisa esa estimación: no más de 0,66% de aumento de la productividad total de los factores en una década y, con un cálculo más prudente, menos de 0,53%. Para el consultor, la explicación es que diez años son poco: ChatGPT salió el 30 de noviembre de 2022 y, casi cuatro años después, considera que recién se empieza a aprender a sacarle provecho.
Su recomendación a los clientes es buscar procesos críticos que puedan quedar por completo en manos de una o dos personas, sin esfuerzos de coordinación, y que los directivos aprendan a usar la tecnología para poder controlarla. Sobre los agentes, programas que analizan datos, deciden y ejecutan, pidió darles un proceso de incorporación y de gobierno. Soltar uno sin controles, comparó, es como dejar que alguien de la calle se ponga a operar dentro de la empresa. También prevé muchas empresas muy chicas, de una a tres personas, sobre todo en el mundo digital.
En el empleo, contó que algunos ejecutivos a los que asesora ya prefieren pedirle una tarea a un modelo de IA antes que delegarla en un junior. Los jóvenes que dominen estas herramientas se van a destacar, dijo, y quienes no lo hagan van a tener problemas, al menos por un tiempo. El tema ya genera rechazo en Estados Unidos: NPR informó que en mayo fueron abucheados oradores que hablaron de IA en graduaciones de las universidades de Florida Central, Middle Tennessee State y Arizona, donde expuso el exdirector ejecutivo de Google Eric Schmidt. Un sondeo de Quinnipiac citado por esa radio mostró que 81% de la generación Z espera menos oportunidades laborales por la IA.
Para el software uruguayo, Varalla ve un problema directo. Las empresas que crecieron colocando programadores más baratos en mercados del norte, dijo, ya venían golpeadas por plataformas de contratación que conectan a cada desarrollador con clientes de todo el mundo, antes de la IA, y no cree que esos ingresos vuelvan. Los servicios profesionales enfrentan tareas que ahora resuelve un modelo, y los productos son más fáciles de copiar. A su entender, resistirán mejor quienes estén metidos en los procesos del cliente y conozcan su negocio, y seguirán haciendo falta ingenieros cuando la complejidad sea alta.
El sector llega a esa discusión con menos impulso. Según Uruguay XXI, las exportaciones de servicios informáticos sumaron US$ 1.349 millones en 2025, con una suba de 2,5%, luego de crecer 12,6% en 2023 y 8,7% en 2024. En el primer trimestre de 2026 fueron US$ 317 millones, prácticamente sin variación interanual. La facturación del sector relevada por la cámara Cuti alcanzó US$ 3.681 millones en 2024, equivalente a 4,5% del PIB, con 63% vendido al exterior.
Lo que más inquieta a Varalla son las pymes. Habló de unas 225.000, cifra que presentó como un orden de magnitud, y las ve lejos de este cambio, dentro de cadenas de valor de las que pueden ser eliminadas rápido. Si eso pasa, teme "una especie de castillo de naipes que pueda desmoronarse medio rápido". El Instituto Nacional de Estadística indica que en 2023 las mipymes fueron 99,58% de las empresas y generaron 67,72% del empleo formal privado en industrias, comercio y servicios.
Los datos regionales matizan ese diagnóstico sin desmentirlo. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2026, de CENIA y Cepal, ubicó a Uruguay tercero, detrás de Chile y Brasil, y primero en adopción empresarial, con 16,5% de las compañías. Pero la brecha por tamaño es grande: usa IA 49,8% de las grandes, 23% de las medianas y 12,2% de las pequeñas. En los países de referencia fuera de la región, las pequeñas llegan a 24%, informó la diaria.
Como oportunidad, Varalla mencionó los centros de datos: Uruguay no tiene terremotos ni tsunamis, cuenta con agua y energía eólica, y requeriría electricistas e instaladores, aunque aclaró que sabe poco del impacto ambiental. Sus críticas apuntaron a la educación, porque sin lectura, escritura y aritmética sólidas no se aprovechan estas herramientas; a la aversión al riesgo de los empresarios, que comparó con una mayor disposición a invertir en Argentina; y a los políticos, a quienes no escucha hablar del futuro.
Ver el video completo en YouTube
Fuentes
- Este es el Plan: Gonzalo Varalla: La IA aún no impacta en el resultado de las empresas (episodio 4)
- Principia Informatica: Gonzalo Varalla
- NBER: The Simple Macroeconomics of AI
- NPR: Advice for 2026 commencement speakers: Don't bring up AI
- Infoesfera: Sector TIC en Uruguay: mercados internacionales explican 63% de la facturación
- INE Uruguay: Empresas Mpymes
- la diaria: Uruguay integra el grupo de países pioneros en IA y lidera la adopción empresarial en la región, según estudio